jueves, 4 de junio de 2009

¿Qué es imposible para Dios?

"Señor, tú nos haz dado refugio
De generación en generación,
Antes que naciesen los montes
Y formases la tierra y el mundo,
Desde el siglo y hasta el siglo, tú
eres Dios." Salmos 90; 1-2

La creencia en Dios está basada en la Fe. Cada quién tiene una fe distinta, y la única verdadera es la Fe en Cristo.
La mayoría de las personas-o por lo menos ese ha sido mi caso-acuden a Dios en momentos de dificultad.
Y esa es la razón por la cuál tenemos que darle gracias a Dios tanto por las cosas buenas, como por las cosas malas.
Las cosas buenas nos ayudan a ver la presencia de Dios y como se manifiesta de forma tan positiva en nuestras vidas y las cosas malas nos vuelven más fuertes y nos hacen acudir a Dios y a pedirle ayuda.
Dios siempre ha sido Dios desde la creación y mucho antes. El siempre ha sido el salvador. Puede que hayan muchas cosas, que yo misma no llego a entender, pero que al final la Fe vence todas esas dudas y es suficiente ver como Dios se manifiesta para creer que Él es real.

Cada uno de nosotros fuimos llamados con un próposito en la tierra. Ninguno vino al mundo sin razón. Dios tiene un plan para tí, para mí, para cada uno de los habitan en este planeta y para los que vendrán.
Por eso es que el suicidio no es una salida a los problemas. Es la entrada a un problema mucho más grande... El infierno.

Cada quién pasa por momentos difíciles en sus vidas. La amargura, el rencor, la avaricia, la soberbia, las mentiras, los fracasos... forman y formarán parte de nuestras vidas. Pero lo que nos quita el pecado y la maldad y lo único que realmente nos ayudará a salir de los problemas es Dios. Él nos hará fuertes y podremos esquivar cualquier gigante que se interponga en nuestro camino.
Cómo ya hemos escuchado muchas veces, la vida es un camino con muchísimos obtáculos, y metas por alcanzar.





"Me he consumido a fuerza de gemir;
Todas las noches inundo de llanto mi lecho,
Riego mi cama con mis lágrimas,
Mis ojos están gastados de sufrir;
Se han envejecido a causa de todos
mis angustiadores." Salmos 6; 6-7

Lo tenemos más que claro. Siempre habrá una noche en la que querremos acabar con nuestra vida o simplemente tener una diferente. Siempre habrá un momento en el que nos lamentaremos por la situación, se cuál sea, y querremos ser diferentes. Más, eso no es lo importante. Lo importante no es lamentarnos, lo importante no es llorar y gritar... lo importante es pensar en que haremos después. Luego de desahogarte lo indicado sería irte a dormir, olvidarlo todo y volver a empezar. Y es así.
Por ejemplo;
Si te encuentras en medio de una tempestad, te lamentarás y llorarás. Pero cuando termine, la olvidarás y comenzarás de nuevo. Obviamente no cometerás el mismo error que cometiste, ¿no es cierto?

Y eso es lo mismo que pasa con Dios, cuándo nos alejamos de su camino nos sentimos vacíos y solos. Nos damos cuenta de que es lo que nos hace falta en nuestra vida y Dios entra en acción.

Dios tiene un plan maravilloso con cada uno de nosotros, y lo único que tenemos que hacer es obedecerle y pedirle perdón por los pecados cometidos.
Dios es misericordioso, y aunque ningún humano es perfecto, Dios es tan perfecto que puede perdonarlo todo.




"Cuando veo tus cielos, obra de tus
dedos,
La luna y las estrellas que tú formaste,
Digo: ¿Qué es el hombre, para que
tengas de él memoria,
Y el hijo del hombre, para que lo visites?" Salmo 8; 3-4


Me he hecho ese tipo de preguntas taaantas veces...
Me parece imposible que Dios oiga cada una de las peticiones del hombre. ¿Qué es un hombre? ¿Por qué nos quiere por igual si obviamente hay hombres mejores que nosotros?
Una estrella, la luna... es mucho más interesante que nosotros.
Nosotros solo somos una pequeña, pero muy muy muy muy muy pequeña parte del universo y sin embargo la más importante.
Dios nos ama. Y punto.
Gracias,
Cathiie.

No hay comentarios:

Publicar un comentario